Puedo convivir con los malos poetas
Puedo ignorar a las imitaciones de poetas
Puedo soportar a los que dicen ser poetas
Pero

Lewis Carroll no trató de crear una historia de un mundo de fantasías y alucinaciones propias de malos poetas. El quería dar a entender lo ridículo de la sociedad de ese entonces (la universal ridiculez de las sociedades adultas) a través de los ojos de un niño, en este caso Alicia.

Si bien esta historia para adultos se ha convertido en una fantasía animada de niños es gracias a que la sociedad no se dio cuenta del insulto que le dedicaban.
La tendencia de hoy en día, a causa de que en siglos anteriores hayan terminado de crear e inventar las mejores cosas, es burlarse de cualquier icono al que la gente común le tenga respeto actualmente.

Los poetas actuales son iguales a los de antes, unos buenos para nada. ¿Cuándo surgirán nuevamente personas que hagan poesía? Muy pronto espero.