
Siéntese, platiquemos, tenemos mucho de que hablar.
Recordemos viejos momentos, construyamos nuevos, luego destruyámoslos y recordemos nuevamente.
No sienta pena, hábleme.
Soy el mismo de siempre, sólo Yo, el que era, es y será.
Retomemos y sigamos, encantado de volverlo a ver.
Sigan en sintonía, que ahora no hay ataduras.


