
Luego de ver Death Note, mi deseo por encontrar alguna otra serie capaz de tenerme tan pendiente cada capítulo había crecido mucho. Recordé entonces que hacía mucho tiempo mientras leía reseñas de comics que valía la pena leer, alguien había comentado sobre un manga de misterio e intriga de calidad impecable digno de tener su propia serie o producción cinematográfica. Me pregunté entonces por ese manga, si tal vez ya le habían hecho su serie de anime, y efectivamente la habían eso hace tiempo. Decidí entonces bajarme los tres primeros capítulos para probar si acaso la historia era tan buena como había leído. Y El anime del cual estoy hablando es Monster.
Pude apreciar a simple vista que la animación no era nada de otro mundo, era simple, nada llamativa, pero eso sí, bien apegada a la realidad; de hecho siempre parece como si en vez de una serie de anime estuviera viendo una serie televisiva como las demás; ¿a qué me refiero? bueno, los dibujos naturalmente siguen el formato de todos los animes, pero el desenvolvimiento de los personajes y la manera que estos actúan no lo parece para nada, y la verdad esto es un punto a favor. De hecho eso precisamente es lo que me hartó de Death Note, que tenía todo el potencial de ser una obra de arte pero decidieron convertirlo en un anime más del montón al extenderse la serie (obviamente la mayoría va a estar en desacuerdo conmigo) solo para ver cosas trilladas pero que gustan a la gente.
La historia de Monster empieza con el Doctor Tenma, un médico cirujano Japonés que trabaja en Alemania; es el prometido de la hija del director del hospital, y es un cirujano hiper mega talentoso, de hecho lo consideran un genio del bisturí, parece que él tiene el talento de devolverle la vida a personas que prácticamente están ya condenadas a morir si otro cirujano las opera, el Doctor Tenma tiene augurado un gran futuro. Resulta que una vez un cantante de ópera famoso es herido gravemente y el Doctor logra salvarle la vida, todos lo felicitan, menos una mujer quien desconsolada e histérica le reclama que porqué no salvó a su esposo, quien había sido herido gravemente y que había llegado al hospital antes que el cantante de ópera. Esto le afectó profundamente al Doctor, porque, ante todo a él lo que le importa es salvar la vida de las personas y le pareció sumamente injusto lo ocurrido; a partir de ese momento decidió que iba a operar según el orden de llegada sin importarle quién fuere la persona.
Resulta que una noche, dos mellizos llegan al hospital, un varón y una niña, el varón está herido peligrosamente en el cráneo y la niña está en shock. Pero minutos después le avisan al doctor que el alcalde ha sido herido y que debe operarlo; el Doctor Tenma a pesar de las órdenes que le dieron decide operar al niño porque había llegado primero y logra salvarle la vida, en cambio el alcalde muere. Luego de esto la autoridades del hospital le dan la espalda completamente a Tenma, lo destituyen del cargo que tenía y lo tratan como un traidor. Su prometida (la hija del director del hospital) lo deja porque no quiere tener nada que ver con un simple doctor sin ambiciones. Tenma muy alterado por esto recurre a la bebida y se deprime, sin embargo piensa que lo que le ha pasado en parte no está tan mal, tal vez ahora puede preocuparse por las personas simplemente sin esperar subir de rango en el hospital o alcanzar prestigio. Se dirige donde el niño al que le había salvado la vida, que todavía estaba inconsciente, y le cuenta todo lo que había ocurrido, y de cómo pensaba que tanto el director del hospital como otro par de médicos no eran personas que merecían vivir y que ojalá se murieran (todo esto lo dijo porque había ingerido bebidas alcohólicas y estaba desconsolado);
Y bien, al siguiente día el director del hospital y los otros doctores a los que se refería el Doctor Tenma habían muerto, y los mellizos habían desaparecido. El doctor Tenma fue ascendido de cargo y su vida empezó a mejorar para él y para las personas a su alrededor. Hasta el día que se entera del responsable de aquellas muertes que le beneficiaron.
Al principio, sentí que todo iba muy lento, y nada original; como dije antes, los personajes eran muy reales y no le veía yo nada interesante en ver cosas que puedo ver en cualquier serie de policías y ladrones. Pero doy gracias que seguí viéndola, porque Monster me “cerró el pico” a medida que avanzaba la serie. A esta serie la comparo con el Bolero de Rabel, lo conocen? Una obra musical que va en ascenso hasta que estalla, pues bien, cada capítulo de Monster es un instrumento más que se agrega a esta gran sinfonía musical, mejora y mejora y sigue mejorando y los ojos que la contemplan solo pueden quedarse atónitos ante semejante desarrollo. Lo malo sería que siga creciendo y llegue a un punto en que ya no pueda mejorar más y solo quede desplomarse (como Death Note que para mí, que lo hizo muy prematuramente, alrededor del capítulo 13), ojalá no sea así ya que son 74 capítulos y apenas voy por el 40, pero hasta donde he visto yo puedo decir que es una de las series de anime que más admiro hasta ahora, espero seguir sintiendo eso una vez que la acabe. (Luego actualizo)

